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jueves, 4 de abril de 2013

ONG Amaltea

Hola a tod@s.

Os dejo aquí el vídeo de una entrevista a una buena amiga mía que, entre otras cosas, realiza su labor en una ONG Amaltea.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Cuenta Conmigo (7/7)

Y aquí tenemos la última entrega de estos cuentos contra la pobreza. Espero que os hayan gustado, o al menos, os hayan hecho reflexionar.

Para acabar "El flautista de Hamelín" por Xavi Hernández...


Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

lunes, 4 de febrero de 2013

Cuenta Conmigo (6/7)

Penúltima entrega de la campaña "Cuenta conmigo contra la pobreza": Sara Baras y "El baile de Cenicienta".



Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

Cuenta conmigo (5/7)

Aquí os dejo la siguiente entrega de la campaña "Cuenta conmigo contra la pobreza": Dani Pedrosa y "La liebre y la tortuga".



Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

domingo, 30 de diciembre de 2012

Educar las emociones

Todos los seres humanos sentimos y nos emocionamos; una emoción puede convertirse en una carcajada o en un abrazo, pero también en una agresión o en llanto. Por todo ello, educar las emociones, comprenderlas y gestionarlas, es de suma importancia. Pero ¿Cómo se educan todos estos impulsos? ¿La escuela le dedica suficiente tiempo a la educación emocional? Aquí os dejo que os ayudará...

domingo, 23 de diciembre de 2012

Cuenta conmigo (4/7)

Cuarta entrega de la serie de cuentos contra la pobreza. Hoy, "Pinocho" por Alejandro Sanz.


Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

sábado, 22 de diciembre de 2012

Cuenta conmigo (3/7)

Seguimos con la serie de cuentos contra la pobreza. Ahora toca, la "leyenda de San Jorge" por, como no, Jorge Lorenzo.


Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

viernes, 21 de diciembre de 2012

Cuenta conmigo (2/7)

Seguimos con la serie de cuentos contra la pobreza. Ahora toca, la "Bella durmienta" por Belén Rueda.


Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

martes, 18 de diciembre de 2012

Cuenta conmigo (1/7)

Casualmente (o no), he entrado en youtube como casi todos los días en busca del algún vídeo interesante para poder hacer referencia en este blog. Y, casualmente (o no), me he encontrado con que Obra Social "La Caixa" junto con la ONG "Save the children" ha organizado para estas Navidades una campaña con el nombre "Cuenta Conmigo".

Se trata de una serie de cuentos que orientados a los niños que intentan dar algo de "valor" en estas fiestas. Los cuentos están contados (valga la redundancia) por gente famosa. A lo largo de estos días, os iré dejando cada uno de ellos.

Aquí va el primero, David Bisbal:



Más información: cuentaconmigocontralapobreza.org

Es mucho más importante la actitud amorosa de los padres que un regalo

La tableta y el pantalón de marca, la muñeca rubia y la videoconsola, el coche teledirigido... Como cada año, miles de pequeños viven con impaciencia la cuenta atrás de la Navidad a la espera de recibir el deseado regalo. Como cada año, los padres de esos pequeños intentan satisfacer sus expectativas en la medida de sus posibilidades y con un presupuesto que, al igual que el dedicado al resto de gastos, se ha visto reducido considerablemente en el actual contexto económico. En bastantes casos, hasta quedar a cero.

Ahora que parecen quedar lejos los tiempos en los que los Reyes Magos y Papá Noel dejaban abundante mercancía en los hogares, una duda se instala ahí mismo, dentro del calcetín o a los pies del abeto, para inquietud de los auténticos 'ayudantes' de Santa Claus, Melchor, Gaspar y Baltasar: ¿cómo consigo que mis hijos valoren los regalos que recibirán, independientemente de su precio?

Más información: www.elmundo.es

lunes, 17 de diciembre de 2012

La isla de los cinco faros

Acabo de terminar de leer un libro muy recomendado: "La isla de los 5 faros", de Ferrán Ramón-Cortés. Se centra en el proceso de comunicación y nos deja, al final del libro, cinco claves a tener en cuenta (muy en cuenta) en nuestra labor como educador@s y como personas:

  1. Un único mensaje... Nos comunicamos para transmitir una idea. Y nosotros debemos ser los primeros en tenerlo claro. Antes de cada comunicación, tenemos que pensar qué es exactamente lo que queremos decir. Tenemos que poder escribirlo en una sola frase, una frase que debemos tener presente en todo momento. Cuando queremos decir demasiadas cosas corremos el riesgo de que ninguna llegue con claridad. Esto no significa que nos limitemos a exponer una única idea. Significa que el resto de explicaciones tienen que estar a su servicio.Y no es suficiente con tener una única idea. Además tiene que ser valiosa. Grande. Original. Debemos ofrecer algo especial. Los faros brillan en medio de la noche con un único mensaje. Nosotros podemos brillar con una única idea, valiosa, que sea recibida por la gente que nos escucha como un verdadero regalo.
  2. ... contar de forma memorable ... Nuestro mensaje compite con la infinidad de otros mensajes que todos recibimos a diario. Para que recuerden el nuestro tenemos que hacerlo especialmente interesante. Y esto puede conseguirse a través de las historias. Las historias se personalizan, toman multitud de significados. Utiliza tu creatividad. Los faros iluminan con una luz peculiar, que sobresale por encima de las demás. Nosotros podemos hacer sobresalir nuestra idea a través de una historia, una metáfora, una anécdota...
  3. ... con un lenguaje que conecte ... El lenguaje que escojamos para comunicarnos dependerá de aquellos a quienes va dirigido el mensaje, no de nosotros. Escoger el lenguaje según nuestros interlocutores ya de por sí significa algo: que hemos pensado en ellos. No sólo se refiere al vocabulario: el ritmo, el tono, la duración... todo cuenta. Los faros se entienden a la perfección con los navegantes porque comparten un lenguaje. Nosotros podemos establecer una conexión con la gente si, en lugar de utilizar nuestro propio lenguaje, nos adaptamos en cada caso a quienes nos escuchan.
  4. ... teniendo en cuenta que el mensaje que vale es el que capte la gente ... Una vez construido el mensaje, hay que trabajar su escenificación. No importa lo que nosotros tengamos intención de decir, sino lo que capte la gente. Y entre estos conceptos están nuestros sentimientos. Depende cómo nos sintamos así nos comunicaremos. Igual que no importa la forma en que la luz sale del faro sino cómo la recibe el navegante, nosotros tenemos que estar pendientes de lo que recibe la gente, independientemente de lo que creamos que les estamos diciendo.
  5. ... invitar en vez de intentar convencer ... Debemos invitar a la gente a compartir nuestro mensaje. Convencer a los demás no puede ser nuestro objetivo. Debemos contagiar entusiasmo y hacer que la gente se acerque. Tenemos que evitar las afirmaciones categóricas, el tono imperativo... Tenemos que comunicarnos con respeto mutuo, de tú a tú. Con aceptación de las discrepancias y ofreciendo siempre la libertad de compartir o no lo que estamos comunicando. Así como los faros invitan a acercase sin ningún tipo de coacción, tenemos que invitar a compartir nuestro mensaje sin arrastrar ni empujar a nadie.
Y todo ello, ¡tratando de provocar emociones! Debemos conseguir "tocar" a la gente. Llegar a su corazón. Olvidamos las cosas que sólo entendemos. Recordamos siempre las cosas que, además de entender, sentimos.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Aprender a ser padres

Un mundo diferente necesita formas de desenvolverse que se adapten a las nuevas posibilidades. Por eso, los conceptos educativos de siempre evolucionan hacia la comunicación, los valores, la creatividad y la disciplina entendida como establecimiento de unos límites, pero no como castigo.
Aprender es vivir

En realidad, nada en las enseñanzas que ofrecemos hoy en día es nuevo. Simplemente, sacamos de nuestra mochila personal lo que nos enseñaron e intentamos criar a nuestros hijos con éxito. Pero los tiempos cambian, y con ellos las formas. Si señalamos hoy la principal diferencia entre la educación tradicional que nuestros abuelos y bisabuelos recibieron y la que como padres jóvenes damos en plena era de la comunicación y la tecnología, la frase clave es "educar no es adoctrinar". Los padres del siglo XXI pasan de largo los castigos y los meros buenos modales que tan importantes resultaban para portarse bien. Sí, dan un paso al frente para que los niños no sólo sepan estar, sino que también desarrollen su inteligencia emocional. La nueva educación se sustenta sobre la comunicación, expresión y negociación.

Referentes históricos

Las teorías sobre cómo aprendemos de Piaget, Vogostsky, Ausubel, Wallon o Bruner siguen vigentes, aunque parece ser que han cobrado una especial relevancia. Tanto en casa, el núcleo fundamental de la educación, como en el colegio, se fomenta la capacidad intelectual del niño, pero se tienen en cuenta, más que nunca, sus capacidades y carencias socio-afectivas: el cariño y los estímulos que le facilitamos para que sea una "personita" motivada, creativa y con un buen concepto de sí misma. Los niños no sólo deben ser listos, sino que deben gozar de una buena autoestima para salir airosos de los conflictos y las relaciones. De ahí que sea fundamental empezar a dialogar con ellos y quitarnos la careta autoritaria o sobreprotectora. La amenaza, el premio, el castigo y la sobreprotección crean niños inseguros y pasivos que no sabrán resolver solos los entresijos de la vida.

Los niños del futuro tienen que ser, en definitiva, personas que se autovaloren y que se sientan valorados por los demás, que adopten buenas conductas porque saben distinguir entre lo que está bien y lo que no, positivos y con tolerancia al sufrimiento. Y bien, ¿cómo conseguirlo? Aprendiendo con ellos: predicando con el ejemplo. ¡Ojo! Eso no se traduce en pegarles si pegan o en prepararles duramente porque la vida es dura. Un hijo educado es un hijo al que le hemos transmitido valores. Le enseñamos a vivir.

Enseñar a vivir

Así definen la mayoría de los pedagogos lo que supone una buena educación: es enseñar a conocer las propias capacidades y limitaciones, algo complicado porque cada persona es única y el descubrimiento de su personalidad, un camino complejo.

Y es un camino, esta educación, que corresponde a los padres. Contamos, eso sí, con recursos muy personales para llevarla a buen término. Primero, el sentido común: lo que no te haya convenido como hijo, no lo apliques ahora como padre. Segundo, la responsabilidad: sois el modelo de referencia del niño, y no podéis decirle, por ejemplo, que no grite si vosotros os pasáis el día levantando la voz. En tercer lugar, hablad con él: explicadle las cosas con brevedad, coherencia y cariño. Lo que os interesa es afianzar unos valores y unas pautas de conducta y, frente a los sermones de antaño, hoy funcionan mejor la fantasía de los cuentos o comentar situaciones cotidianas para transmitir vuestro mensaje.

La buena educación

La buena educación
Ya lo decíamos líneas atrás. Lo que antes era adoctrinar, hoy es educar, enseñar a nuestro hijo conceptos que fomenten su autoestima y su correcta socialización. Estas nociones no tienen nada que ver con las cosas materiales, sino con ideas que a veces creemos que han pasado de moda, aunque son necesarias: los valores. El respeto, la solidaridad, la amabilidad, la generosidad o el esfuerzo se oponen a la desidia, al consumismo gratuito o al egoísmo.

Hoy, muchos de estos recursos personales quedan difuminados por un estilo de vida en el que prima lo material sobre lo sentimental. Estamos perdiendo valores y eso supone que los niños cada vez son más maleducados e irrespetuosos. Ignoran la autoridad e incluso pueden ser agresivos. Un niño bien educado es un niño sensibilizado con los valores que nos hacen humanos. Con paciencia y explicaciones lógicas y amables, nuestro hijo entenderá que si respeta, le respetarán y querrán, y no tendrá necesidad de rebelarse para llamar la atención. Esta premisa educativa es válida para todos los niños, sean tranquilos, moviditos, traviesos o tímidos. Los valores no son innatos. No hay niños buenos ni malos porque sí. La presencia y la cercanía de los padres es esencial para que entiendan que, con sensibilidad y compromiso, ganarán el aprecio de los demás.

Visto que se trata de hablar y de negociar con un niño o un adolescentes, la nueva educación requiere mucha creatividad. Nos toca encontrar vías variadas, divertidas e inteligentes para inculcarles lo que queremos. A la vez, les mostramos que ser creativos es muy útil. Jugar con ellos, intentar hablar de temas más o menos difíciles a través de la fantasía, pedirles que expresen sus sentimientos como nosotros lo hacemos también... son grandes bazas del aprendizaje moderno. Jugando ensayamos para se sepan cómo reaccionar ante los retos y los placeres que les esperan.

Así, la disciplina, antes entendida como castigo, hoy forma parte del juego. Es decir, si un niño actúa bien, le felicitamos; pero sí no admite una pauta o se equivoca varias veces hasta que la entiende, jugamos a retirarle privilegios. Pierde la oportunidad de hacer algo que le gusta, como pintar o ver un poco la televisión. Una bofetada sólo expresa nuestra inseguridad y frustación y, propinándosela, es justamente lo que el niño ganará, más inseguridad y miedo a equivocarse.

Es cierto que en ocasiones un "porque lo digo yo" es necesario para demostrar que ciertos comportamientos tienen consecuencias. Quien no sufre las consecuencias de sus actos se convierte en un responsable que no soporta el fracaso. El gran objetivo y, a la vez, el gran reto, es que nuestros hijos aprendan a decidir qué les conviene. Nuestros hijos son disciplinados cuando saben cuáles son los límites.

En sociedad

Por supuesto, nos equivocaremos a menudo. Así aprenderemos también. Los hijos requieren atención y tiempo y cada padre debe evaluar los valores que desea inculcarles con el fin de que se integren lo mejor posible en sociedad. El punto de partida es asegurarles que estamos de su parte y que lo que les enseñamos, a pesar de que no les interese en ese momento, les servirá en el futuro.

Poco a poco y mediante el diálogo, verán que nuestras enseñanzas les ayudan a alcanzar las cosas buenas de la vida: tener amigos y disfrutar del amor y del reconocimiento. Se trata de crecer juntos.


Fuente: Revista "Peso Perfecto".

viernes, 18 de noviembre de 2011

FICI: Cine del mundo para niños

Hasta el sábado 19 de Noviembre en Madrid, se celebra el FICI (Festival de Cine para la Infancia y la Juventud) en el Cine Dreams 3D. Se proyectarán películas recomendadas para niños de 4 a 17 años de países como Taiwán, Finlandia o Brasil.

Me hace gracia ver cómo esto que creo que es noticias para muchos medios de comunicación (por no decir para todos) no lo es.

En fin, para eso estamos algunos vigilantes.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Los objetivos del milenio

¿Alguno de vosotros le suenan "los objetivos del milenio"? Seguramente no, porque no son del tipo de noticias que se dejan ver en los telediarios y periódicos.

Pero para eso estamos, para hacer denuncia y anuncio. Los objetivos del milenio son una serie de objetivos orientados al desarrollo planteados por la ONU en 2000 en el que los 192 países miembros acordaron llevar a cabo para 2015.

Os dejo el enlace a su página web. Además tenéis en la sección "Luces en la noche" la web de Cáritas sobre este tema. También os dejo en el este enlace la "Guía didáctica para padres y madres" para que podamos educar desde nuestra casa a nuestros hij@s en este tema.

jueves, 13 de octubre de 2011

El tiempo libre y los adolescentes

Aquí os dejo tres vídeos que se corresponden a una entrevista realizada en 2009 acerca del tiempo libre y los adolescentes. Espero vuestros comentarios...






Cómo hemos cambiado - Adolescencia

¿Habéis visto alguna vez el programa "Cómo hemos cambiado" de TVE? Es un programa que nos recuerda lo que fuimos para poder saber dónde estamos. O por lo menos, eso interpreto yo.

Os dejo el enlace del programa que nos recordaba nuestra adolescencia. Porque cuando somos padres y nos quejamos de nuestros hijos adolescentes, debemos recordar que nosotros también lo fuimos.

lunes, 8 de agosto de 2011

Las Nuevas Tecnologías ayudan a no engordar

El otro día, visitando la página del "El mundo" llegué hasta una noticia que decía "Cómo ser niño (y no engordar) en un hogar lleno de pantallas". Me llamó tanto la atención que no he podido dejar la oportunidad de comentarla.

Estoy de acuerdo con esta noticia en que las NNTT son un recurso importantísimo para hacer llegar a todo el mundo cualquier información y, ya que los niños y jóvenes han nacido con ellas y son para ellos su medio natural, debemos explotarlas.

Destaca que "hay grupos de médicos y científicos que pretenden utilizarlas para ayudar a los jóvenes a mantener un programa diario de ejercicio físico", ya que ahora pasan mucho tiempo delante de la pantalla del ordenador. El proyecto se llama "Etiobe" y tenemos la suerte que se está llevando a cabo en España. De momento, se está realizando una experiencia piloto... ¡¡Suerte!!


domingo, 30 de enero de 2011

Enséñale a navegar sin riesgos

A continuación os escribo un artículo que he encontrado bastante interesante en la revista "La Guía del niño" del mes de Enero. Espero que a vosotros os resulte igual de interesante que a mí.

Privar a tu hijo de los beneficios de Internet para evitarle los riesgos que encierra no es la mejor solución. Aplica herramientas que le protejan y enséñale a usarlo correctamente.

Chat, messenger, youtube... Tu hija usa la terminología de Internet con una soltura sólo comparable a la que muestra cuando se sienta ante el ordenador para jugar en mundo virtual o escuchar on line la última canción de los Jonas Brothers. Pero tu caso, ¡ay!, es otro cantar. La llegada de "lo digital" te ha pillado mayor, y este entorno cambia tan deprisa que te cuesta adaptarse a él y anticiparte a tus hijos. Porque una cosa es consultar el periódico en la web, y otra, compartir fotos o twittear con los amigos. Pues estas actividades las han realizado o las va a realizar tus hijos, y por eso, deberías saber en qué consisten, qué riesgos tienen y cómo puedes protegerles de ellos.

¡Quiero navegar!
En lugar de la tradicional barra de pan, los niños nacen hoy con un ratón de ordenador bajo el brazo. Y cada vez se inician a edades más tempranas en el universo digital. Los hay que apenas saben escribir, pero ya apuntan maneras delante del portátil. Entonces, ¿cuál es el mejor momento para descubrir a nuestros hijos la maravillosa red de redes? "Yo esperaría a los cinco años, aunque hay páginas web para niños aún más pequeños que están bien", explica Juan F. Marcelo, articulista especializado en tecnología y coautor del libro Protege a tus hijos de los riesgos de Internet. "No obstante -añade-, esa edad varía en función de los valores de los padres y de la educación que dan a sus pequeños. Ellos son los responsables, y de lo que se trata es de que tengan la información y herramientas necesarias para ejercer con garantías esa responsabilidad paterna." Y ahí está el problema, ya que a muchos padres la tecnología les ha llegado tarde y no están tan preparados para tutelar a sus hijos en el mundo virtual como en el real.

Pero estas dificultades de los papás no deberían impedirles facilitar a sus niños el acceso a un escaparate de educación y ocio con muchos beneficios: acercamiento a la tecnología, mejora de la concentración, aumento de la creatividad... "Es fundamental ponerse al día con Internet, atreverse con sus aplicaciones y, sobre todo, aprender las herramientas necesarias para proteger a los niños de los peligros de la red", aconseja Juan F. Marcelo. ¿Y cuáles son? "El acceso a contenidos inadecuados, el cyberbulling, que es una nuevo forma de acoso escolar, y el encuentro con explotadores infantiles", añade.

Por supuesto, "también hay que dialogar con los pequeños para explicarles cómo deben actuar en la red para evitar riesgos y darles pautas para una adecuada navegación, proponiéndoles visitar páginas seguras, pero también divertidas, o advirtiéndoles de que no faciliten sus datos personales a nadie", insiste Juan F. Marcelo. Y a esto hay que añadir la instalación en el ordenador de programas de control parental, que limitan el acceso de los niños a determinadas páginas, permiten estar al tanto de sus contactos, establecen un horario de uso de Internet...

Pero por encima de todo ello, este experto cree que los más importante para proteger a los niños es la creación de una nueva conciencia: "Los padres deben atreverse a ejercer su autoridad también en Internet y recordar que su compromiso para protegerles incluye el mundo virtual."